Es ahora, en el minuto ensimismado de la tarde,
cuando se revelan los secretos.
No todas las cosas son corrientes o materia.
Las miras tercamente y alcanzas su murmullo,
como una leve infiltración de calcio en el oído.
La taza, el vaso, la fruta en el frutero,
el pájaro en su rama, la luz en su espejo.
No son nadie, ocupan su misterio.
Tocadas por un orden bondadoso que acepta
su reflejo, se dejan ser miradas,
se aquietan en silencio.

Juego de colores
Francisco L. González-Camaño
Octubre, 2003
It is now engrossed in the minutes of the afternoon, when secrets are revealed.

Not all things are common or subject. You see them stubbornly and reach towards his murmuring, as a slight infiltration of calcium in the ear. The cup, the glass, fruit in the fruit bowl, the bird on his arm, the light in his mirror. They are nothing, they take their mystery.
Touched by a kind order which accepts his reflection, let it be looks, becoming quiet in silence.

Games of Colours.

Francisco L. González-Camaño

October, 2003