La luz de una vela apenas se ilumina a sí misma pero puede servir de guía y orientación al que está perdido. Es una luz que los fieles encienden a las imágenes buscando apoyo y consuelo. En Sevilla , también se llaman velas a los toldos que se tienden en las calles para mitigar con su sombra los calores del verano. Velas , por tanto, de luz y de sombra. Esta combinación de luz y sombra, me sirve para llamar velas a las frases que utilizo para hablar de la pintura de Concha Ybarra, porque luces y sombras son todavía,  a pesar de todo, el tema principal de la pintura y, si no fuera así, difícilmente sería pintura.
Ahora que se acerca un nuevo Mayo y su pintura es ya muy otra siendo la misma de entonces, aparecen doce nuevas velas con sus débiles luces y sus tenues sombras, torpes intentos de decir lo que no puede decirse, ganas de estrellarse ante el muro de las contemplaciones.

Oriente o el Mediterráneo más al sur. El trato con los signos.
Recuerda el amarillo su calor. Palmera de la memoria
Marco polo en las nuevas ciudades. Un lenguaje visible. Vasos comunicantes.
Reconocerse en el país desconocido o la novedad del lugar de siempre. El buen viaje y la grata estancia.
Comunión de señuelos en el centro. Cuando embestir es la semilla.
Bailes de hojas sin tiempo. El jarrón lleno de todas las nubes.
Esclava de los hábitos pero pensamiento libre: ¿ la pintura?
Árbol de Manila, manos que esperan. Primavera.
Estrena color la amazona. Luna Madre.
La bailarina duerme el fin de la noche. El pájaro de las ramas levanta la falda.
Cuentas de perlas y flores. Estudio o Preludio o nocturno. Chopin lo sabe.

Al final, como antes, la luna ilumina la lámina al pasar la página.

Sevilla, abril 2008
Pepe Iñiguez

Candlelight barely illuminates itself but may provide guidance and orientation to the one who is lost. It is a light which the faithful turn to pictures for support and comfort. In Seville, it is also called candle to the awnings that are built in the streets to mitigate with their shade the summer heat. Candles, therefore, of light and shade. This combination of light and shadow, lets me  call candles by the phrases I use to talk about the painting of Concha Ybarra, because light and shadow are still, despite of everything, the main theme of the painting and if it were not so, it would hardly be painting.

Now that a new May approaches and its painting is already quite another, yet the same as before, there appear twelve new candles with their weak lights and faint shadows, clumsy attempts to say what cannot be said, desires to crash to the wall of contemplations.

East or Mediterranean further south. The treatment with the signs.

Remember the yellow its heat. Palm tree memory.

Marco Polo in the new cities. Visible language. Communicating vessels.

Recognizing oneself in the unknown country or in the novelty of the usual place. The successful journey and pleasant stay.

Communion of lures in the center. When attack is the seed.

Leaves’ dance without time. The vase full of all the clouds.

Slave of habits but free thinking: the painting?

Manila tree, waiting hands. Spring.

The amazons launch color. Mother Moon.

The dancer sleeps the end of the night. The bird in the branches lift up her skirt.

Pearl and flowers beads. Studio or Prelude or nocturne. Chopin knows.

Finally, like before, the moon illuminates the sheet as the page turns.

Seville, april 2008

Pepe Iñiguez